Olvida la vanidad y el orgullo déjalo afuera. Y tus labios se entreabrieron para decirme deseo y te quiero... Suelta el listón de mi pelo, desvanece el vestido sobre mi cuerpo y acércate a mí. Beberás el perfume de mi piel, deslizando una rosa sobre mi cuerpo provocando amor. Apagaré la luz, no puedo esperar más, aprenderé de ti hasta el final. Provócame mis labios, hazme tuya estoy impaciente de ti, de tu sensualidad que siempre callé